Los colores del mercado local

Comprar en el tianguis o en la recaudería de la esquina no solo apoya la economía local; es una experiencia que despierta los sentidos y nos asegura productos frescos para nuestra semana.

Variedad de colores

Jitomates intensos, chiles verdes, cebolla morada y el amarillo brillante del elote. Combinar diferentes colores en tu plato es la forma más intuitiva de asegurar una alimentación variada sin necesidad de contar gramos ni calorías.

Close up of various colorful Mexican chilies and fresh vegetables

Cantidades exactas

Una de las ventajas del mercado es que puedes comprar "lo de diez pesos de cilantro" o solo tres zanahorias. Comprar porcionado para los próximos tres días evita que la comida se marchite en el fondo del refrigerador.

A variety of beans, lentils and corn kernels in rustic bowls

Legumbres y semillas

Frijoles, lentejas, habas, pepitas. Son económicas, se pueden almacenar por mucho tiempo y sirven como base para ensaladas, sopas o platos fuertes. Un recurso invaluable para la comida corrida casera.

Freshly caught fish displayed on ice in a local market
"Ir caminando al mercado el sábado por la mañana, con tu bolsa de tela y un carrito, es un ejercicio suave que conecta tu cuerpo con el entorno de tu colonia."

Estrategias prácticas de compra

Sabemos que después de la oficina, ir a comprar puede dar pereza. Por eso, sugerimos la técnica de las compras escalonadas. En lugar de hacer una compra monumental y agotadora de supermercado el domingo, adquiere los básicos no perecederos (arroz, aceite, atún) una vez a la quincena, y haz visitas de 10 minutos a la frutería de tu calle a media semana.

Esa pequeña caminata extra de 10 minutos para comprar un par de aguacates y jitomates ayuda a mantener el cuerpo en movimiento sin sentir que estás haciendo "ejercicio" forzado.